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Excursiones de un dia - Alava

 

 

 

En esta ocasión os propongo un fin de semana conociendo las Salinas de Añana: su historia y valores arquitectónicos , combinado con un paseo por la naturaleza ascendiendo por el desfiladero del río Purón hasta el pueblo abandonado de Ribera.

 

Para pasar noche podremos elegir entre los distintos alojamientos rurales de la zona, yo os propongo la casa rural El Molino.Para llegar a Salinas de Añana /Gesaltza-Añana nos dirigiremos a la parte Occidental del territorio alavés, a tan sólo 30 kilómetros de Vitoria-Gasteiz. Desde aquí tomaremos la N I hasta Nanclares de la Oca y seguiremos hasta Salinas.

 

Salinas es una pequeña villa medieval que nos llevará muy poco tiempo recorrer. Si nos adentramos entre sus callejas llegaremos a la Iglesia de Santa María de Villacones que se reconstruyó, en su mayor parte a finales del siglo XV y principios del XVI, sobre otro templo medieval del que conserva algunos restos. Alberga en su interior varias imágenes medievales y un retablo mayor del siglo XVI. También podremos ver algunas casas solariegas con escudos.

Cerca del antiguo recinto amurallado se encuentran la Plaza del Mercado y el rollo con el escudo de los Sarmiento que nos recuerdan la importancia de Salinas de Añana en la Edad Media.

 

 

 

Sin embargo, lo realmente curioso de ver son las plataformas de producción de sal que se adaptan al recorrido del río Muera. Los río subterráneos antes de salir a la superficie como manantiales, atraviesan sedimentos de sal y ésta una vez en el exterior es extraída nuevamente a través de evaporación natural. La muera se almacena en los pozos de cada granja y desde allí se llenan las eras para que la acción del sol y el viento logren la cristalización del cloruro sódico, lo cual se lleva a cabo a través de unas plataformas construidas con madera y muros de piedra.

 

Estas salinas dejaron de funcionar a mediados del siglo XX, pero al ser declaradas monumento histórico se está procediendo a su restauración.

 

Desde Añana podremos dirigirnos al Parque Natural de Valderejo, 3.496 hectáreas de espacio protegido formado por un valle agrícola y ganadero que en la actualidad se encuentra prácticamente deshabitado.

Hay muchísimos itinerarios para realizar y entre todos yo elegí el del desfiladero del rio Purón. Este río que discurre entre rocas calizas ha conseguido abrirse paso en su trayecto hacía el Ebro, acompañándonos por el camino las pozas y cascadas que hacen de este paseo un lugar agradable incluso en verano.

 

Para comenzar la ruta iremos hasta Herran, municipio burgalés, donde dejaremos el coche y nos acercaremos al río para ir remontándolo hasta entrar en el desfiladero que atraviesa la Sierra de Arcena. Recorreremos una zona de bosques donde podremos encontrar distintas especies arbóreas como tilos, avellanos, sauces, acebos, hayas, tejos, boj, quejigos, carrascas, enebro y sabina negra. En el camino de ascenso podremos ver una cascada de más de 20 metros de altura, y otros saltos más pequeños que se alternan con pozasde agua cristalina. Justo aquí podemos ver los restos de un puente que formaba parte de una vía romana que, desde el Portillo del Busto y después de cruzar el Ebro por el puente de Frías , se introducía por este desfiladero prosiguiendo en dirección norte hasta la provincia de Vizcaya. Al finalizar el estrecho pasillo encontraremos los restos de una ermita construida en una de las paredes del desfiladero.

 

Podremos aprovechar una de estas pozas para hacer un alto en el camino y picar algo disfrutando de la tranquilidad y el sonido del agua, o entretenernos en identificar los distintos tipos de helechos, como el culantrillo o alguna planta carnívora, como la drosera y la grasilla, que suplen la escasez de nutrientes capturando una serie de diminutos insectos.

 

La fauna de la zona es de lo más variado, desde truchas en el propio seno del río, hasta la víbora áspid o la lagartija roquera y sólo durante el verano, la rarísima mariposa Apolo, cada vez más amenazada por ser codiciada por los coleccionistas a causa de sus llamativas alas blancas y negras. Entre las aves destacan el buitre, el águila real, el alimoche, las chovas, el halcón peregrino,el buho real, el roquero rojo o el acentor alpino. Los mamíferos que pueblan esta zona son el corzo, jabalí, garduña...

 

Al acabar el desfiladero llegaremos a una chopera a orillas del río donde veremos algunos caballos pastando. Aquí cruzaremos una cerca y atravesando una pradera llegaremos hasta el pueblo abandonado de Ribera (Alava). Aquí veremos los restos de su iglesia y pasearemos por lo que queda de las calles de este pueblo que hoy ya está siendo absorbido por la naturaleza.

 

El camino de regreso a Herrán lo podremos hacer por el mismo sitio o elegir la senda de Santa Ana, que bordea el collado.

 

En total habremos recorrido diez kilómetros en unas cuatro horas

 

 

Más información: Centro de Interpretación del Parque Natural de Valderejo. Lalastra.
Teléfono: 945 35 31 46.