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Excursiones de un dia - Gipuzkoa

la costaHay varias sendas para ir desde el monte Ulía al Faro de la Plata. Una más directa que te lleva a media ladera y otras dos un poco más abajo. Aquí os voy a contar el camino que está marcado en amarillo y que es la llamada "senda litoral". Esta senda es bastante"rompepiernas" ya se trata de subidas y bajadas continuas, algunas muy empinadas.

Se puede hacer en unas dos horas o dos horas y media y las vistas son preciosas. Todo el rato se va bordeando el mar, tanto que incluso el acantilado queda a un metro de la senda.

Mi experiencia en este camino ha sido dentro de una excursión organizada. Un grupo bastante grande y encima con niños. Para los mas mayorcitos, (entre 6 a 10 años), la excursión ha estado muy bien y elinicio camino aunque duro se les ha pasado hablando y riendo con los demás. Para los que llevábamos niños más pequeños ha sido un poco más difícil. Ellos se lo pasan bien, pero hay un momento en el que no pueden más y es cuando les tienes que motivar para seguir adelante, y llegado el caso incluso cargártelos al hombro.

Hemos subido con los coches hasta el parking de Ulía. Allí, después de prepararnos, hemos empezado a bajar. Se pasa al lado de la fuente y se sigue hacia abajo, con cuidado todo el rato de seguir las marcas amarillas en los árboles y las rocas. En este primer tramo vemos que hay marcas roja - blanca - amarilla porque coinciden las sendas.

casetaSeguimos bajando hasta pasar por delante de una pequeña caseta de herramientas de las huertas. Un poco más adelante, las marcas de la senda nos obligan a girar a la derecha y a internarnos entre los árboles. Aquí se estrecha el camino, y de un camino propiamente dicho pasamos a una senda que nos obliga a ir de uno en uno. En seguida pasamos el bosque y salimos a campo abierto. Ya vemos que el camino asciende y desciende, aproximándose poco a poco a la línea de la costa. Con el mar todo el rato a nuestra izquierda, vamos a ir descubriendo muchas cosas a lo largo de la ruta. La primera de ellas es el fuerte de Mompás, o mejor dicho las ruinas delMompas mismo, que se ven bastante más abajo, en un saliente de roca que se adentra en el mar. Viendo la posición es fácil imaginarse el porqué de su emplazamiento y cómo dominaría la entrada a la bahía de la Concha.

En este tramo, el recorrido no es difícil a pesar de caminar por una senda estrecha. En el suelo hay tramos en los que se anda sobre piedra pero por aquí todavía es fácil andar. Más adelante vemos que nos vamos acercando a otro saliente de la costa, dominado por una elevación. La senda sigue para adelante pero os recomiendo que os desviéis aquí. Es imposible perderse pues no hay árboles y al llegar a la elevación lo que se descubre es como una especie de excavación en la roca de arenisca, muy apropiada para hacer una parada y descansar. Nosotros hicimos aquí la primera grutaparada, para que los niños descansasen un poco. Bien es cierto, que elsenda acceso es un poquito complicado para los más pequeños y necesitarán algo de vuestra ayuda. Las vistas son muy bonitas desde aquí. Al estar en un saliente, se ve perfectamente la línea de la costa y los acantilados que la forman y por lo que tendremos que pasar para llegar a nuestra meta.

Volviendo a la senda, seguimos para adelante disfrutando de las increíbles vistas y del mar. Todo este tramo está bastante bien cuidado, y en el momento de escribir estas líneas los matorrales de todo el borde de la senda acababan de haber sido cortados, lo que facilita un montón la marcha, aunque en las bajadas muy pronunciadas los pequeños tienen que andar con cuidado desubida no resbalarse. Tras varias subidas y bajadas vemos delante nuestro el edificio del colector. Aquí, otra vez la bajada se hace muy pronunciada para los pequeños, y además se empeora por las hierbas cortadas que les hacen resbalar. Aquí se han producido un par de resbalones y caídas pero sin consecuencias. Desde el edificio del colector se tiene unas vistas inmejorables hacia el mar y se ve perfectamente la congregación de gaviotas a lacolector salida general de las tuberías en el mar. Al edificio llega una carretera por la que bajan camiones y vehículos, por lo que si ha habido algún percance o alguien se encuentra muy cansado puede servir de vía de escape.

Podemos ver también los barcos que esperan para entrar al puerto de Pasajes. Se divisan las balizas que marcan la entrada al puerto y el tráfico marítimo. Nada más pasar el edificio del colector hay una bajada muy pronunciada a la que sigue inmediatamente después una subida también muy empinada. A partir de aquí llegan los tramos más duros de la travesía. En una de las pequeñas bajadas nos tendremos que ayudar de la cuerda instalada al efecto y de los agujeros de la roca para bajar. Parece difícil pero yendo incluso con niños pequeños salvamos el obstáculo sin demasiada dificultad. Estamostunel al borde del mar y en esta parte nos volvemos a internar en una zona de árboles. Siguiendo hacia adelante, subiendo y bajando llegamos hasta un túnel. La verja deacantilado la puerta está rota pero el túnel está en muy buen estado y el suelo está seco. es bastante estrecho y no muy alto pero permite pasar erguido. Así que nos adentramos en él sin dudar para pasar al otro lado. Es bastante largo e impresiona un poco pero para los niños es una aventura. A partir de aquí el camino va muy cerca del borde del acantilado. Hay que tener cuidado y sobre todo que los niños vayan con precaución.

costaDesde hace un rato, el faro está ya a la vista, en lo alto del monte, y poco a poco nos vamos acercando a él. Por aquí la senda está casi cerrada, los matorrales y los espinos ralentizan la marcha y provocan problemas a los más pequeños por lo que es probable qu en alguna ocasión los tengáis que llevar en brazos unos metros hasta pasar el obstáculo. En tresfaro ocasiones el camino te lleva a un paso elevado de cemento. Aquí hay que extremar la precaución con los pequeños pero el paso se hace sin dificultad. También se divisan las anrigüas canalizaciones de agua, que como pequeños acueductos salvan los desniveles de la ladera. Seguimos subiendo y bajando hasta que decidimos para en el primer sitio adecuado que veamos. La parada para almorzar la hacemos en una campa en pendiente que llega hasta el mismo acantilado La hierba no es muy alta pero es muy frondosa y tapa los diferentes agujeros del suelo, por lo que hay que andar con cuidado. Por precaución subimos unos cincuenta metros hacia arriba para alejar a los niños del peligro. No hay árboles aquí y el viento barre la explanada, pero en este día y con el sol que hace no resulta molesto.

grupoDesde aquí el faro ya no está lejos pero la senda se vuelve muy abrupta. Nos obligapuentesubida a bajar por una ladera en la que afortunadamente no hay matorrales con espinos pero la pendiente es pronunciadísima y cuesta bajar sin resbalarse. Los niños pequeños no pueden bajar solos por aquí. Nos encontramos en la parte más difícil de toda la travesía. En este tramo, es conveniente que vayáis delante y los niños detrás vuestro. Es la manera de prevenir caídas y resbalones. Si alguien cae aquí, rodará varios metros por la ladera. Sin ningún descanso, nada más bajar la ladera empezamos a subir. La senda es bastante dura y en este lado, la vegetación, más variada y más pasofrondosa, es una dificultad añadida. Ya sólo queda esta última subida, a vecesla costa cortada por pequeñas bajadas. El grupo se dividió en esta zona y la vegetación impide ver a los que van delante. Continuando la ascensión llegamos por fin a la explanada del faro de la plata. La vuelta se puede hacer desde este mismo sitio pero por la senda blanco-rojo que va por medio de la ladera, es decir sin bajar hasta el litoral que es por donde hemos venido. Esta senda es mucho más fácil y también está mucho más transitada. Espero que os haya gustado

 

bosque

 

Comentarios (1)
Grande Ulia, muy grande
1 Monday, 05 January 2009 15:31
Iñaki

Yo soy de Bidebieta asi que el que sepa, sabra que este barrio esta situado en la falda contraria al mar de este monte, he pasado la infancia en e,l muchos años, me he metido por todas las cuevas y tuneles que hay por la zona, ahora ya derrumbados por el tiempo y el bandalismo, antiguamente dicen que eran sendas para pasar de un lado a otro durante las guerras, alternando con el contrabando que era la mayor fuente de ingresos de la zona, he pasado momentos maravillosos que perduraran y perduraran.

 

Podras disfrutar de unas vista que te aseguro que no envidian a ningun Nathional geograpic.