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Excursiones de un dia - Navarra

Mendigorría se encuentra en la llamada Tierra Media o zona central de la Navarra actual. Muy cerca se encuentran las ruinas de la ciudad romana de Andelos, o Andion. Se puede visitar la ermita dedicada a la Virgen de Andión. Se encuentra a aproximadamente una hora en coche desde San Sebastián, o unos 20 minutos desde Pamplona. En los alrededores se puede visitar Larraga, que está a unos 7 km. de Mendigorría.

MENDIGORRIA – CIUDAD ROMANA DE ANDELOS

En el lugar que ocupa la ciudad romana de Andelos hubo un antiguo asentamiento que data de la Edad del Hierro. Se encuentra el nombre de Andelos entre los textos de historiadores antiguos como Ptolomeo, que sitúa la ciudad de Andelos como perteneciente a los Vascones. Más tarde, el Padre Moret, ya en el siglo XVII fue el primero en estudiar las ruinas e incripciones e identificar Andión con Andelos.

En las ruinas se pueden observar los pavimentos de las calles, la decoración y el uso que hacían de las columnas en al construcción así como otros elementos típicos de la organización romana. Incluso hay casas decoradas con pavimentos “opus siginium” uno de ellos con una leyenda en alfabeto ibérico. Se han encotrado entre sus ruinas vestigios del estanque donde se recogía el agua de lluvia, termas, fuentes, lavandería e incluso restos de una antigua tienda. La ciudad ocupó, en su época de mayor esplendor unas 18 hectáreas de terreno.

Uno de los descubrimientos más notables en relación con Andelos es su sistema de abastecimiento de aguas. Comprende una presa, que está situada en el límite de los municipios de Mendigorría y Cirauqui y recibe el nombre popular de “Puente del Diablo”. La primera construcción tiene una longitud de 150 metros y se ejecutó en el siglo I d.C. Posteriores construcciones refuerzan esta estructura (siglo II d.C.). Existe también vestigio de un depósito regulador, un amplio agujero excavado en el terreno con capacidad para unos 7.000 m3. Y por supuesto, el acueducto. La diferencia de nivel entre el depósito y la ciudad hizo necesaria la construcción de un acueducto con un canal de piedra por el que circulaba el agua a presión a través de una tubería de plomo y un sistema de sifón. El sistema finaliza en el castillo del agua o depósito principal desde donde comienza la red de distribución de agua por la ciudad.